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El legado de Jan Gehl al urbanismo contemporáneo 
es incalculable, pero es tiempo de evolucionar del “Cities for People” al “Cities with People”.

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Esta semana tuvimos la oportunidad de asistir al Foro Enciende la Tierra organizado por la Fundación CajaCanarias.
En él se daban cita Manuel Delgado y Jan Gehl, en un pseudo-debate coordinado por Juan Manuel Palerm (antiguo profesor mío de la facultad de Las Palmas de Gran Canaria).

Un día antes, casualidades de la vida, un coche me paró y me pidió indicaciones para llegar a un hotel.
Cuando caí en la cuenta (tarde) de a quién le había indicado, sentí la necesidad de escribirle una carta para expresarle mi sentir ante el contexto actual que estamos viviendo … a modo de catarsis.

Esta es la carta:

Hola, soy María Tomé,
la chica que le indicó (y creo que no bien del todo) cómo llegar al Hotel Nivaria ayer.
Espero que no haya tardado mucho en llegar.

Tardé 1 minuto en darme cuenta de a quién le había dado las indicaciones del hotel.

Usted podría haber preguntado a cualquier persona, de cualquier profesión. Incluso a cualquier arquitecto. Pero la casualidad hizo que acabara preguntándome a mí, que dentro del amplio espectro de nuestra profesión, soy una apasionada del diseño hecho con las personas.

Simplemente no quería haber desperdiciado la oportunidad de agradecerle el trabajo que hace y lo que significa para personas como yo. Y por ello le escribo esta carta, que espero que lea.

En nuestra profesión se potencia (quizás sin querer) la competitividad, el egoísmo, la capacidad crítica (no siempre bien enfocada), el egocentrismo …
Y tengo la sensación de que se nos olvida completamente para qué estamos haciendo esto: para contribuir con el bien común para las personas desde nuestros conocimientos y para ser felices.

Sigo abrumada por el dato que publicó Architect’s Journal, donde la cuarta parte de los estudiantes de arquitectura de Reino Unido han recibido o reciben ayuda para mejorar su salud mental.

Sencillamente, es de locos.

Hemos equivocado completamente el enfoque de nuestra profesión y nuestras vidas. Y creo que como profesionales tenemos una corresponsabilidad.

Siempre me pregunto por qué (al menos en España), cuando el gobierno quiere realizar cambios que carecen de sentido en educación o cuando se dificulta el acceso a ciertos medicamentos; los profesores y los médicos, enfermeros, auxiliares … son los primeros en salir a la calle a manifestarse por los derechos de todos, siendo líderes con su voz y desde sus conocimientos.

¿Por qué cuando alguien se queda sin casa o cuando se llevan a cabo atrocidades en el espacio público, no salimos en masa los arquitectos a defender tremenda injusticia?

Necesitamos ser y tomar parte. Liderar asertivamente estos nuevos procesos, sumando entre todos y desde todas partes del mundo. Continuar con esta labor de pedagogía que, al menos en mi caso, he heredado de profesionales como usted.

Soy muy optimista con el rumbo que está tomando la sociedad en la actualidad y nuestra profesión.
Dentro de un mundo que se presenta bastante pesimista al abrir las noticias, se esconde todo un panorama apasionante, donde tiene lugar una perspectiva muchísimo más positiva y más real para mi.
La inteligencia colectiva se ha convertido en la mejor herramienta para invitar a las personas a ser parte de la gobernanza abierta y distribuida de la sociedad, desde la suma de los talentos y capacidades. La mejor herramienta también para empoderar a las personas y llenarlas de conocimientos para que no dependan de los procesos que empezamos y sean ellos capaces de empezar los suyos propios.
Personas que quieren ser y formar parte del urbanismo de nuestras ciudades, planteando la participación como una herramienta y no como un objetivo o fin en sí mismo, haciendo los procesos más creíbles y auténticos.

Está siendo apasionante poder estar viviendo este cambio social y supongo que hablaremos en cierto modo de todo esto en las conferencias de esta tarde.

Por eso le quiero agradecer el haber generado escuela y ser líder y poner voz día tras día a nuestra forma de ver el urbanismo, y sobre todo por ser valiente y haberlo hecho en una época en la que lo fácil era seguir otros caminos.
Gracias por ayudar y guiar a nuestra profesión en la búsqueda de un objetivo común.

En mi caso, lucho a diario por quitarme todas esas piedras que nos han ido metiendo en la mochila durante los años profesionales y de carrera, para quedarme sólo con los aprendizajes necesarios.

Mis padres son psicólogos y trabajadores sociales. Al igual que su mujer (si no me equivoco). Y no creo que sea casualidad esta cercanía y el impacto profesional que supone escuchar la labor de estos profesionales, lo cual se ve reflejado en nuestro enfoque profesional.

En la actualidad soy parte de una comunidad y movimiento mundial muy interesante llamado CivicWise, donde nos reunimos actualmente más de 300 profesionales entre arquitectos, urbanistas, economistas, antropólogos, sociólogos … cualquier perfil profesional que quiera trabajar colaborativamente y esté interesado en el Diseño Cívico y en la idea central de hacer las ciudades más humanas.

Creo sinceramente que esta carta se la podría haber escrito cualquiera de ellos.

Ésta está siendo la nueva escuela de muchas personas y mi pedagogía personal. Creada colectivamente día a día desde la reflexión y la maduración de ideas y compartida con muchísimas personas.

Le invito a que nos conozca.

Nos vemos esta tarde,
María Tomé.

P.D: si todavía está a tiempo, le recomiendo que no pierda la oportunidad de ver Benijo (Anaga) y dar un paseo por Rambla de Castro (Puerto de la Cruz).

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Llevé la carta en mano a las conferencias. Segura de entregarla. Pero … ¿Por qué no lo llegué a hacer?

Sólo voy a comentar un ejemplo a modo de resumen de lo que allí sucedió, para que se pueda entender el título de esta entrada y el pistoletazo de salida definitivo a este blog.

Tras las exposiciones de ambos, llegó la ronda de preguntas y le propuse a mis compañeros de CivicWise que aprovechasen mi voz para las dudas que quisieran lanzar.
Esta en concreto fue desde las inquietudes de Domenico Di Siena y mis añadidos, acerca del impacto de la renta básica en el territorio, tema que considero muy relevante en la actualidad y acerca del cual espero invitarle a compartir ideas conmigo en este blog.
“La sociedad está apostando por el desarrollo de prácticas colaborativas y una participación activa de nuestros ciudadanos en la toma de decisiones públicas. Desde mi experiencia y el razonamiento personal de que la gente participa en su tiempo libre porque tenemos que trabajar, ¿qué impacto tendría en el territorio y en nuestras ciudades una política económica enfocada a la renta básica universal?”

… y Jan Gehl no respondió nada.

Como decía, se podría resumir la conferencia de la pasada tarde en la no-respuesta de Gehl (Manuel Delgado sí que se mojó) y en el sinsentido de estar presenciando la nueva creación de un ejército de neófitos de la administración pública en torno a sus ideas.

Llegados a este punto, sólo me queda certificar que el legado de Jan Gehl al urbanismo contemporáneo es incalculable, pero es tiempo de evolucionar del “Cities for People” al “Cities with People”.

Por ello, y sin dejar de reconocer (como decía) la labor de pedagogía e inspiración que estos profesionales han tenido en mi y en el urbanismo actual, veo mucho más interesante el invitar a las personas con las que me rodeo a diario y con las cuales debato sobre nuestras dudas, ideas o inquietudes, para realizar con ellos el ejercicio de creación colectiva más básico que se puede hacer en la actualidad: pensar en común.

Por ahora me guardaré esta carta 🙂